DÍA DE LA FAMILIA

El día de los padres, o día de la familia, es generalmente el último domingo del campamento. Si bien durante el resto del tiempo se ruega que no se hagan visitas para no interrumpir la marcha normal de las actividades, en este día se anima encarecidamente a que padres y familiares se acerquen a El Manantial, pues es el día especial dedicado a ellos.
Las puertas del campamento se abren a las 12 del mediodía, momento en que los acampados salen al encuentro de sus padres, hermanos y demás familia, que pueden aprovechar entonces para ver las tiendas, instalaciones etc.

En realidad, todo ello lo podrán hacer más despacio por la tarde, ya que a las 12:30 comienza la Santa Misa, el momento más importante del día, en que el mismo Jesucristo se hace presente para venir a nuestro campamento.
 
Esta es la última actividad del horario por la mañana; al terminar la Misa, se informa de algunos lugares cercanos en donde se puede ir a comer (si lo que quieren es salir de las instalaciones), y se cita a todos de vuelta a una hora por la tarde, en que se celebrará un fuego de campamento, con divertidas actuaciones, o una feria, que consiste en varias pruebas mediante las que se pueden ir acumulando puntos, que al final se canjean por golosinas.

Tras la feria o fuego de campamento, llega el momento de arriar banderas, momento muy importante, cuyo significado es el poner ante Dios todo lo realizado durante el día, darle gracias por los bienes recibidos, pedirle perdón por los pecados cometidos y fuerzas para en el día siguiente mejorar.

    Feria
Asimismo, el Jefe de Campamento pronuncia un discurso dirigido a los familiares y amigos de los acampados.

Una vez arriadas las banderas y terminada la formación con el grito de «¡Siempre unidos!», se dan por concluidas las actividades de este día tan especial, y los visitantes van volviendo paulatinamente a sus casas, contentos por el buen día pasado.